¡Hola!

Gurrupurru con una piedra ¡Hola! Me llamo Carlos Rioja y lo que más me gusta en el mundo son las historias. Ya sean cuentos al pie de una hoguera, cuatro palabras mal escritas en la puerta de un baño, una película, un fanzine, una coreografía, un tebeo, una canción… Algunas formas me llenan más que otras, algunas las comprendo mejor, pero lo importante, lo milagroso, es el hecho de que alguien se expresa y alguien recibe. Es más que comunicación, es más que compartir: es vivir.

Quizá por eso no puedo definirme. Dibujo chicas, chicos y algún animal (a ver cuando me pongo con los «entornos»), escribo cuentos y reseñas, codifico sitios web, diseño gráficos, a veces aporreo la guitarra, saco fotos, monto vídeos… ¿Qué soy? ¿Qué más da, mientras encuentre formas de expresar y disfrutar? He pensado en inventar algún nuevo título, que también es algo creativo, y me gusta «escriba posmoderno». Los escribas hacían un poco de todo: diseñaban las páginas, las caligrafiaban, las ilustraban con mucho cuidado… Y lo de posmoderno lo añado por hacer referencia a mi época, aunque no comparta cosas de la filosofía posmodernista. De todos modos, cada vez me interesan menos los edificios polvorientos de la filosofía. ¡Con lo a gusto que se está en la calle y en los jardines!

¿Por qué «gurrupurru»? Es el sonido que hacen los patos al zambullirse, según una tribu australiana. Pero esto lo supe después: el nombre vino a mí, vía inconsciente colectivo, cuando tuve que bautizar a un pajarillo del NeoPets, allá por 2002. El pajarillo se quedó allí, pero el nombre me siguió hasta que busqué su significado. Y qué bonita analogía encierra: ¡Gurrupurru! y el pato se zambulle en el agua en busca de comida. ¡Gurrupurru! y yo me sumerjo en el río del arte, en el río de la vida, buscando significados.

7 comentarios:

  1. Haciendo honor a mi fama de personaje puntilloso y costurero, tengo dos apuntes ;)

    Nuestra época no es la posmodernidad ni por asomo (y a todo esto, ¿eres consciente de la diferencia entre posmodernidad y postmodernidad?). Somos modernos sin más. Se podrían establecer diferencias bastante objetivas entre la Prehistoria, la Antigüedad y la Modernidad, pero abandonar la modernidad por una postmodernidad que es lo mismo pero con distinta etiqueta es totalmente irrelevante salvo para vender humo. Yo me ahorraría el adjetivo moderno/posmoderno/postmoderno porque la palabra escriba refiere a un contexto histórico tan cerrado que solo con considerarte hoy escriba ya se rompe. ¡Confía en el lector!

    Como curiosidad te diré que leyendo la lista de actividades que indicas como recorrido en búsqueda de una posible identidad la primera respuesta que daría ala adivinanza sería: un «homme des lumières». El termino hoy está cargado de prejuicios negativos que se caen por su propio peso, pero en la época, eso es lo que eran y lo que hacían si sabemos contextualizar las actividad según a la situación tecnológica que las posibilita.

    PS - ¡Queremos comentarios anónimos!

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  2. iago, yo encantado de que me ayudes a perfilar esas cosillas que aún no tengo claras (y que tenía aún menos claras hace medio año, cuando escribí esta entrada).

    Tomo nota con lo de escriba. En cuanto a lo de la época, si moderna o posmoderna o postmoderna (¡¿tanto cambia por una t?! :D), tienes razón, es superfluo. Supongo que lo puse más por poner un «apellido» que por otra cosa…

    En cuanto al segundo punto, ¡me gusta! ¿Qué tal entonces «escriba des lumières»? :)

    PS - ¡Comentarios anónimos tenéis! :)

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  3. ¿Tú también estuviste visitando el Santuario de Coltzan y esas cosas? Qué tiempos... Mis Neopets se llamaban Borundo (Grundo) y Littlepatata (Chia).

    Por cierto, yo sí creo en la postmodernidad. O posmodernidad. Existen importantes diferencias entre la modernidad del siglo XIX y el mundo en el que vivimos ahora, no solo en la forma de producir o consumir, sino (sobre todo) en los sistemas de organización y comunicación social. Sobre esto hay diversas opiniones de múltiples cabezas pensantes, pero yo me inclino a pensar que estamos viviendo una época diferente, aunque el término no sea del todo afortunado.

    Un saludo,
    Rain

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  4. Yo me acuerdo sobre todo del volcán de la tortilla, donde llevaba a mi bicho a comer gratis :)

    Me encanta «Borundo». ¡Suena muy consistente!

    Con respecto a nuestra época… Creo que sabremos realmente de qué va todo esto cuando ya haya pasado demasiado tiempo como para que el nombre de la etiqueta tenga algún sentido.

    Ahora bien, no termino de tener claro si lo que estamos viviendo ahora es una forma de llevar hasta sus últimas consecuencias el modelo industrial, aplicado hoy en muchos casos a «productos» más etéreos que antes, o si es algo totalmente diferente. Porque diferente es, pero ¿hasta qué punto? Claro que, si nos ponemos así, entonces no hay cambios significativos desde el Neolítico, o incluso antes: ¿O es que no hay hoy bandas de cazadores-recolectores con corbata? :D

    ¡Muchas gracias por tu comentario!

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  5. El problema es textualmente lo que escribe RM: «creer en la postmodernidad», porque la postmodernidad va de eso, de creer que somos diferentes, de creer que somos especiales, que el individuo es la última frontera y pensar que por conocer cuatro canales de televisión sabemos más y hemos visto más mundo que cualquiera.

    ¿Qué hay diferencias entre la modernidad del siglo XIX y el mundo actual? Claro que las hay, tantas como hay entre un litro de agua y un hectómetro cúbico de agua. Pero al final, lo que queda es agua. Hay avances en los conocimientos funcionales y en las tecnologías, hay avances en las comunicaciones y en la movilidad, hay avances aquí y allá; es un mundo distinto y nadie lo puede negar. Pero estamos hablando de avances, no de cambios profundos. La teletrasportación o la fabricación de vida a partir de materiales inertes podrían ser considerados como cotas que nos acercarían a la frontera del programa moderno y nos obligarían a pensar en una nueva revolución; mientras, todo lo que hemos logrado hasta ahora se mantiene en el cauce.

    Hablar de post-modernidad es intentar que la Modernidad sea una revolución de 200 años y querer comprar una teodicea de Lego. Si el Sol va a explotar en 5000 años como afirman las cornetas de la Ciencia, tal vez puede que la humanidad haya vivido para entonces media docena de edades; que los hombres se hayan inventado entre medias 5000 es otra cosa, lo llevan haciendo desde antes de la Modernidad así que nos será difícil.

    Los pensadores saben muy bien que todavía estamos arañando la punta del iceberg y que nos queda mucho por conocer; los post-modernos mientras predican afirmando que han recorrido toda la parrilla televisiva, que ya conocen toda la programación y que se aburren... Mejor dar gracias de que todavía esté la Modernidad en paños menores y disfrutar de su juventud en vez de consumir etiquetas y contenidos que ya estaban ahí, ¿no?

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  6. Iago, quizás mis conocimientos sobre la postmodernidad no sean tan amplios, pero lo que estás describiendo se parece mucho más al positivismo de la ¿modernidad? de los siglos XVIII y XIX, o al humanismo renacentista, que a mi pensamiento. La postmodernidad suele asociarse con un regreso a la irracionalidad y al comportamiento gregario, y cuando se habla de ella no se la defiende necesariamente. Tampoco es necesaria una perspectiva antropocéntrica y/o tecnócrata para "creer" en su existencia.

    De todas formas, no vamos a estropear la entrada de Carlos, que este es su perfil y aquí se viene a hablar de su libro. :P Puede que tengamos conceptos distintos de la postmodernidad, solo eso. O tal vez tengas razón en que los cambios ("avances", si quieres, aunque esto está por ver) no son significativos, pero como dice Carlos, para cuando esto se pruebe ya no tendrá demasiada importancia. (Al menos para mí, que estaré criando malvas.)

    Rain

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  7. Rain Michael:

    Carlos siempre ha sido un buen anfitrión.

    De todos modos solo quiero señalarte que no busco establecer una perspectiva sesgada, sino que parto de los dos factores que nos hacen hablar de Modernidad frente Edad Media (crítica del método y el nuevo relato) para observar que el estado actual de los mismos da vigencia a nuestra presencia dentro de los límites de la Modernidad.

    Por cierto, la imagen que planteas de post-modernidad, es un poco ese sentido que algunos tachan de pos-modernidad ya que ¿a qué irracionalidad vamos a volver si la modernidad es el inicio de la crítica y análisis de la razón o inicio de la irracionalidad? ¿cómo hablar de comportamiento sin hablar del sujeto o eje del pensamiento moderno? Es decir, una post-modernidad que lo que hace es correr tras la Modernidad pensando que van delante.

    El problema de fondo es que algunos confunden la Modernidad con la Modernidad Kantiana (una modernidad capada, conservadora y relativista). En este sentido, el post-modernismo es hijo de la ruta germana (kant-idealismos-hegel-schopi-Marx-nietzche-freud-TC...) que supone un rodeo tremendo, por lo que cuando todavía están llegando a la verdadera dimensión de la Modernidad ya se creen que van delante. Ojo, lo cual no quita valor a la labor del pensamiento alemán; una cosa es que se hayan centrado más en el programa kantiano que en el moderno, otra cosa son los frutos que pueda dar esa labor.

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