Mostrar, no contar

Este es uno de los mandamientos clásicos que se citan en esos decálogos para escritores novatos que leo y releo de vez en cuando. Y ¿qué ha pasado en la última ronda de edición? Que hay pasajes en los que el narrador cuenta demasiado sin mostrar nada. También hay partes en las que un personaje, súbitamente, tiene la necesidad de contar su vida. Y no, no son personajes de esos que son muy comunicativos con su vida interna. Así que tijeras por aquí, nuevas escenas por allá, misterios cuya resolución vendrá más adelante… Y la novela va quedando mejor.

2 comentarios:

  1. Me gustó eso. Es cierto, sí.
    todo los días se aprende algo :)

    Nunca leo ningún manual de nada,y así ando a los ponchazos, aprendiendo en el camino... pero ciero que a veces sirve.

    Abrazo desde el sur!

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  2. Los manuales son algo aburridos, y antes o después es uno el que tiene que darse cuenta de qué funciona y qué no.

    Eso sí, a toda la gente que escribe le recomiendo el libro «El gozo de escribir», de Natalie Goldberg. Más que en la corrección está enfocado en disfrutar de la escritura, en soltar la creatividad… Si no lo conoces, puedes leer un capítulo en esta web.

    ¡Abrazos!

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