NaNoFail 2012

Hoy terminan noviembre y el NaNoWriMo 2012. Ha sido mi cuarta participación y mi primer fracaso… y un fracaso bastante claro: apenas he llegado a la mitad de las palabras requeridas.

La gran mayoría no valen para la novela porque son puro stream of consciousness (¿Cómo se dice en español? Yo digo chorreo mental :)). Sí que me ha gustado lo del chorreo porque me parece una herramienta estupenda para la autoexploración… pero para poder escribir una historia así hay que estar muy metido en ella.


Eso es lo que más he echado de menos, la concentración. He tenido la cabeza en muchos sitios antes que en la historia y avanzar así es casi imposible.

Por otra parte, la preparación no fue buena. No he escrito con regularidad en todo el año y he tenido la novela prácticamente abandonada desde el último NaNo. Me fastidia mucho porque tengo la trama bien planificada y sólo me queda este último libro para terminar la saga… pero no termino de animarme a rematarla. Algo tengo que hacer para resucitar mi interés por esta historia, porque sería una pena dejarla a medias después de tanto esfuerzo.

Otros años, el mero hecho de apuntarme al NaNo me sirvió como empujón. Supongo que era porque no creía que pudiera hacerlo. Así que entonces sí, estuvo bien. Creía en mi historia, estaba centrado, quería hacerlo. Pero este año el evento en sí ha dejado de tener sentido para mí. Las pep talks, que antes me parecían entretenidas y motivantes, me han resultado repetitivas y he dejado de leerlas. Los foros nunca han sido una maravilla de la interactividad, pero me he aburrido de los diálogos de sordos y también he pasado. Sí que me ha resultado agradable intercambiar palabras con tuiteros-nanos (Lira, Lograi, Carlos…). Y he tenido días de escribir muy buenos, por encima de las 4000 palabras. Pero en última instancia nada compensa la desgana y la falta de concentración.

Me gustaría terminar con una nota positiva: sí, he aprendido cosas de este fracaso. Me pregunto ¿es mejor intentarlo y fracasar que no intentarlo? Pues depende de la situación. Me quedo con la sensación de que, si hubiera admitido desde el principio que no me apetecía escribir, podría haber puesto más energía en mis otros proyectos, que han ido a medio gas durante todo noviembre. Por otra parte, ha sido una forma clara de mostrarme a mí mismo que algo me pasa con este proyecto (las novelas). He ido apartándolo de mi cabeza por otras cosas que me motivan más. Pero aún quiero terminarlo, así que tengo que hacerle un espacio. Aunque sea para terminarlo.

2 comentarios:

  1. Y yo sin apuntarme al Nano ni nada.

    Cuando encuentres la manera de que no te dé pereza escribir, cuéntamela, que me hace falta xDD

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    1. Para escribir sin pereza hay que estar enfadado o enamorado. No hay otra. Creo.

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