No sabes qué va a pasar ni cuánto va a durar

Hice un curso con Guillermo Arriaga y me ha jodido mucho con dos teorías:

  1. El arte no es progresivo, puedes escribir tu mejor obra con 35 y a partir de ahí solo hacer basura.
  2. Todos tenemos un límite de historias que contar, si lo sobrepasas te quedas seco para siempre.

Fernando Llor en Twitter, 14 de octubre de 2018

Este tipo de mensajes dirigidos a autores me parecen destructivos porque sólo aumentan su ya de por sí alta ansiedad. De una forma innecesaria, además, porque no tienen por qué ser ciertos. Uno no sabe si va a ser de esos autores de un sólo éxito, si va a repetirse siempre, si van a pasarle cosas en la vida que le hagan evolucionar de una u otra forma, si va a cambiar de campo, si se va a hartar y se va a ir a plantar lechugas…

Yo a los diecinueve años quería desesperadamente escribir una novela pero apenas conseguía sacar poemas cortos y cuentos casi más cortos. Quién me iba a decir entonces que quince años después iba a terminar una novela de 800 páginas. Quién me iba a decir que me iba a dar por volver a hacer cómics, con lo trabajosos que son, y que le iban a gustar a alguien. Cuando dibujaba con mucho esfuerzo esas primeras tiras sosas, rígidas y corta-pegadas del Artista y la Musa quién me iba a decir que le iba a coger el gusto a dibujar paisajes con edificios, montañas y lo que hiciera falta. ¡O que iba a dibujar un cómic erótico! No me lo habría creído. Pero sobre todo quién me iba a decir que más de mil páginas después iba a seguir teniendo ideas y ganas, incluso aunque mis «éxitos» sean modestísimos y mis perspectivas de publicación casi nulas.

No hace falta martirizarse, nadie nos va a canonizar ni llorar (y aunque lo hicieran no seríamos más felices). No hace falta trabajar para que nuestras obras queden para la posteridad, de hecho casi ninguna lo hace. Tampoco hace falta que todas las historias sean buenas ni originales, ni siquiera hace falta que nos gusten del todo. Importa sacarlas. Y quizá ni eso. Quizá sólo importa sentarse el tiempo que tengamos y sumergirnos en las aguas oscuras de nuestra imaginación a ver qué encontramos. Disfrutar de esa aventura mientras sea posible.

6 comentarios:

  1. Yo voy a disfrutar todo lo que pueda (además de que mi historia es larga de co****s xD). Me sirvió de forma terapéutica en mis momentos malos y ahora me livia un poco de la ansiedad y el estrés que sufro (uno de mis propósitos es que también ayude a los demás, si consigo sacarles una pequeña sonrisa o una carcajada, habré logrado mi objetivo).

    Siempre habrá alguna forma de encontrar inspiración y formas de contar historias.

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    1. A mí me pasa igual, necesito sacar mis historias porque es terapeútico. ¡Gracias por comentar y mucho ánimo con tu historia y tus circunstancias!

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  2. Eso me recuerda al caso de Ensis. El crack tiene ya una edad, pero se lleva dedicando a esto de los cómics y dibujar desde hace 15(?) años sólo. Empezó cuando quiso y puedo y ahora digamos que ha tenido sus buenos pinitos. Nunca es tarde. Nunca es pronto.

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  3. Leí la frase por twitter y como tú no estuve de acuerdo con ella. El primer punto por engañoso, ¿quién decide lo que es basura? ¿Los críticos, el autor, la posteridad? ¿Quién tiene razón? Y el segundo punto por directamente falso. Ya estamos con el mito de la inspiración y las obras maestras. Cuando el 99% de la producción artística de cualquier campo es de curritos profesionales que saben poner a sus musas a trabajar y no creen en tonterías. ¡Y tan divinamente!

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