Límites

He visto este vídeo sobre lo requetetrucado que está todo en la música actual. Es alucinante el nivel de sofisticación que ha alcanzado todo. Es algo que también veo en los cómics, sobre todo en manga, cómic americano y quienes siguen esos estilos (generalizando mucho y a nivel comercial, sé que se hace de todo en todas partes).

Supongo que es normal cuando hay una competición feroz: los que ya están dentro deben distinguirse de los aficionados y los que quieren entrar necesitan alcanzar o incluso superar el nivel de los profesionales. Y yo miro esos tebeos que parecen colecciones de ilustraciones y creo que se les ha ido un poco de las manos el nivel de detalle. Que por supuesto como lector es una gozada, pero no sé si hace falta tanto trabajo para historias que se leen tan rápido. Aunque es cierto que también hay cómics que se nota que están hechos rápido y me resultan flojos, como Ms. Marvel Kamala Khan y Snotgirl, por citar un par de series recientes.

Es comprensible que a medida que uno progresa busque nuevos retos y sofistique su trabajo. Es algo que yo veo en mis historias, el estilo gráfico siempre es más tosco al principio, quizá porque hasta que no hago unas 20 páginas no termino de pillarles el tono. Cuando ya estoy cómodo intento cosas más complicadas. Pero al final siempre se impone un compromiso entre la ambición de hacerlo mejor o distinto y la necesidad de hacerlo relativamente rápido.

El hecho es que no hay por qué usar todas las posibilidades que se tienen a mano. Por ejemplo, aún hoy hay gente que sigue haciendo música chip y pixel art, como el de los videojuegos de los años ochenta, y encuentran belleza y eficacia comunicativa por esas vías. A veces no hacen falta más recursos sino repensar la forma de aprovechar los que se tienen. Esto es algo que se puede ver con la miríada de retos para creativos que surgen en internet: el Nanowrimo, el Inktober, los de dibujar cómics en 24 horas… tener un objetivo y un plazo claros agudiza el ingenio y facilita la motivación. En cambio, pasarse años con una novela o llevar un webcómic indefinidamente es muy difícil, porque termina siendo algo demasiado heterogéneo y complicado de llevar. Pero que cada cual haga lo que le guste, faltaría más.

Lo que quiero decir es que para poder materializar nuestras expresiones artísticas es necesario poner límites. Las intuiciones, las ideas y los sentimientos son una materia prima basta que tenemos que modelar, definir. Y si nos dejamos fascinar por la técnica y la ambición podemos perdernos en un laberinto. Como yo al escribir esto y tantas otras cosas. Por eso, igual que Alejandro con el nudo gordiano, corto aquí.

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