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Chico no es un cobarde

Chico tiene un miedo insuperable al agua pero se considera tan valiente como el que más, así que buscará una forma de demostrarlo.

«Chico no es un cobarde» es un cuento para mi abuela Isi y para todos los que aún siguen siendo niños de alguna forma. Incluye más de veinte ilustraciones. Puedes leer más sobre el proceso de escritura en la nota que escribí al terminarlo, Miedo al agua.

Puedes conseguir el libro completo en ePub y Mobi en Lektu. También puedes pedírmelo por correo electrónico.

Sea como sea, ojalá te guste :)

Se facilitarán copias de cortesía a los críticos y reseñistas que las soliciten.


: Reseña en La lectora de libros

Es amable el tufo del que llora en frambuesa

Este minicuento lo he escrito a raíz de una frase que he sacado de La increíble máquina aforística. La he conocido a través de FriKitty, que ya ha escrito su cuento antes y que a su vez ha sacado la idea de Tinta al sol. Hechas las pertinentes referencias, el minicuento, escrito de un tirón:

Es amable el tufo del que llora en frambuesa

En la parte vieja de mi ciudad había calles estrechas y tiendas antiguas, oscuras, pero no tristes. Por todas partes había cristales y pizarras primorosamente caligrafiados con anuncios de chistorra, lechugas y frambuesas. Frambuesas. El viejo tendero estaba tendido sobre una caja de frambuesas, llorando desconsoladamente. Era muy tarde y la frutería ya estaba vacía, como la calle. Por el suelo había restos de verdura y frutas pochas, los restos de un largo día de trajín. El viejo tendero, dobladas sus rodillas sobre una banqueta, parecía querer sumergirse en las frambuesas, como si esas frutillas absorbieran la tristeza. Y es que no había nadie por allí. Era la hora del cierre, pero no había nadie más. Y el viejo tendero, que se había pasado el día atendiendo a un montón de gente con su sonrisa perenne, se había dejado ir. Y las frambuesas, ah, las frambuesas. Qué absolutamente dulces ellas, tan maduras, a punto de caducar. Qué rotos ambos y qué amable el olor que emanaba de su abrazo.

1/3 2012

¿Voy cumpliendo con lo que me propuse para este año?

Sigo haciendo al menos un dibujo al día y estoy contento porque veo evolución, tanto en los dibujos en sí como en mi actitud hacia ellos: cada vez me cuesta menos hacerlos, cada vez me es más natural dibujar.

También sigo publicando El artista y la musa a un ritmo decente y, lo más importante: sigo amando los personajes y la historia. Así que hay cómic para rato… y quiero llevarlo un poco más allá. Eso implica seguramente una web propia para el webcómic, una recopilación (en papel y digital), quizá merchandising… Tengo curiosidad por ver qué pasa, hasta dónde puedo llegar con el cómic, qué impacto real tiene.

Chico busca lectores

Chico es un niño que tiene miedo al agua. Para demostrar que no es un cobarde, se va al desierto de arena. Un lugar donde no hay nada y al que nadie quiere ir. Pero allí encontrará muchas cosas: aventuras, amigos y la solución para su miedo.

Este es el cuento que escribí en agosto, una aventura intensa que se lee en menos de lo que gruñe un pato. Ahora busco lectores con un rato libre, ganas de leer y de opinar. Si te interesa, escríbeme y dime en qué formato prefieres que te envíe el cuento: PDF, ePub o mobi. Gracias :)

Opiniones

Me ha molado un montón. Me recuerda a los cuentos que me contaba mi padre para que comiera. Muy recomendado.

Alberto Seijo