
¡Feliz navidad! Que disfrutéis y cuidado con la comida ;)
Este año me ha apetecido dibujar a personajes de varios de mis cómics, a ver si los conocéis a todos :)

¡Feliz navidad! Que disfrutéis y cuidado con la comida ;)
Este año me ha apetecido dibujar a personajes de varios de mis cómics, a ver si los conocéis a todos :)
¡No es fácil ser artista! ¡Ni musa! Nuestros protagonistas se proponen comprar su casita y consiguen un buen precio... pero necesitarán toda la ayuda posible para pagarlo.
Tras el éxito de las preventas de los dos primeros libros (1, 2), este otoño toca cerrar el círculo y publicar el tercero.
El artista y la musa es el cómic al que más tiempo y cariño he dedicado. Trata sobre los líos de un dibujante y de la chica que le inspira, oscilando entre la felicidad y la tontería… ¡y a veces las dos cosas a la vez! Lee los primeros capítulos de esta entrega.
El libro incluye la tercera temporada con páginas nuevas, ilustraciones (varias inéditas), una historieta extra de la pelirroja y la videoartista (Vídeos y bocatas), bocetos, fichas de personajes y una selección de fanarts. En total, 190 páginas a todo color encuadernadas en tapa blanda con solapas.
¡No es fácil ser artista! ¡Ni musa! Estar siempre juntos puede cansar, así que el artista y la musa se separan unos días en los que conocerán gente y les pasarán cosas raras.
Tras el éxito de la preventa del primer libro, este otoño vamos a por el segundo.
El artista y la musa es el cómic al que más tiempo y cariño he dedicado. Trata sobre los líos de un dibujante y de la chica que le inspira, oscilando entre la felicidad y la tontería… ¡a veces las dos cosas a la vez! Lee los primeros capítulos de esta entrega.
Aquí puedes ver fotos de los libros hechas por los compradores.
El libro incluye la segunda temporada con páginas nuevas, ilustraciones (varias inéditas), historietas extra (Las aventuras de la musa y Camisón Indomable), bocetos, fichas de personajes y una selección de fanarts. En total, 176 páginas a todo color encuadernadas en tapa blanda con solapas.
¡No es fácil ser artista! ¡Ni musa! La vida en común de un chico perezoso y una chica con grandes planes y mucha energía. Incluye algún desnudo artístico.
El artista y la musa es el cómic al que más tiempo y cariño he dedicado y por fin va a ver la luz en papel. Es una historia sobre dos jóvenes que se encuentran y van creciendo y haciendo cosas juntos, algunas bonitas y otras un poco tontas. Si no lo leíste en su momento o si quieres comprobar cómo es la versión definitiva, puedes leer los primeros capítulos del primer libro.
Imágenes del libro de prueba (cortesía de Printcolor)
Más fotos por cortesía de los compradores del libro.
El libro incluye la primera temporada redibujada con páginas nuevas, ilustraciones (varias inéditas), historietas extra (24 minutos y Gaka to Kobu) y una selección de fanarts. En total, 144 páginas a todo color encuadernadas en tapa blanda con solapas.
Ya hice un vídeo con mi proceso ilustrativo actual, pero me ha parecido interesante mostrar el proceso de una página también. Aquí va una de las páginas del libro 3 de El artista y la musa.
Pues ya está, he terminado mi proyecto de este curso, la trilogía de El artista y la musa. Tengo todas las páginas terminadas, 327, a falta de un último repaso con el que me están ayudando varios amigos y amigas, y estos días ando preparando portadas, ilustraciones y páginas extra. Estoy muy contento por haber cumplido mis plazos y haber terminado una historia a la que tengo tanto cariño.
Bueno, terminado… no del todo. Tengo entre manos pulir el guión del cuarto libro, con el que aún tengo dudas porque ahora que tengo una trilogía bien cerrada me da cosa fastidiarla. Pero seguro que a medida que trabaje el guión me sacudiré esa sensación. Aún quedan unas cuantas cosas interesantes y divertidas que contar.
Otra opción es trabajar con más energías en otros proyectos que llevo más lentamente, como el de las filósofas, cuyo guión va bastante bien, aunque es verdad que tengo que centrarme mucho para que las protagonistas no suelten parrafadas interminables. Pero son geniales, se merecen su cómic.
Creo que va a ser un verano de mucho escribir y poco dibujar, aunque me gustaría al menos poder dejar páginas bocetadas para empezar a entintar cosas en otoño. Sea como sea, lo contaré por aquí. ¡Feliz verano!
Hace poco me he dado cuenta de que con Esquinas he conseguido tener un proyecto paralelo que es tal. Lo he simplificado mucho y ocupa un tiempo y un lugar manejables. Acumulo notas, les doy forma en algunos ratos libres y luego dibujo capítulos enteros en sesiones de un par de horas, en días sueltos. En general estoy contento. Y me he dado cuenta de que no es que sea un desastre gestionando mis proyectos, sino que cada cual tiene unas motivaciones y condicionantes distintos. Hay que saber reconocerlos y ser realista.
El cómic es algo extraño. Para empezar, no tiene un nombre claro: tebeo, tira, historieta, manga, novela gráfica… mil formas de llamar a las historias contadas con dibujos y (a veces pero no siempre) letras. Por otra parte, es un arte que se ha quedado en un lugar extraño en esta época audiovisual. No está muerto pero sí marginado por películas, televisión y videojuegos, incluso en las propias reuniones de aficionados. Puede entenderse esto como algo positivo porque la diversificación multimedia enriquece los «universos narrativos», pero por otra parte es algo que sólo pueden permitirse empresas con un mínimo de capacidad para movilizar trabajadores que inunden el mercado y la atención de los posibles interesados. Es algo reservado a la industria. A los autores de a pie les queda la dignidad del trabajo artesanal y algunos intentan la vía del prestigio novelagrafista impulsado por un estrecho grupo de críticos-connoisseurs, siguiendo un modelo no muy alejado del arte contemporáneo. Pero la gran mayoría de los que se enamoraron del «arte secuencial» tanto como para animarse a plasmar sus propias historias o abandonan o lo llevan como una afición o un vicio.
A principios de año hice una lista de proyectos para este año. Vamos a ver cómo van :)
Museo. Recibí los libros, envié los suyos a los autores y he vendido casi toda la tirada. Por esa parte estoy contento. La única cosa que me fastidia es no haber conseguido que se hablara más de él, pero uno hace lo que puede y hay que tener cuidado con ser un pesado. Me quedo con que muchos compradores de Vida cotidiana han repetido con Museo y que han aparecido compradores nuevos :)
Los dos cómics cortos de El artista y la musa siguen esperando a que vea el momento adecuado de venderlos. Quizá cuando saque los tomos del cómic principal.
Con respecto a la tercera temporada de El artista y la musa, ahora mismo estoy en medio de la segunda ronda de bocetos. Las líneas están muy definidas y para finales de mes quiero tener una maqueta rotulada para ver qué tal funciona todo. Estoy desanimado con otras cosas pero tengo mucha ilusión por sacar adelante esta historia. También estoy contento con cómo va quedando la primera temporada rehecha, y al trabajar alternativamente en las dos cosas creo que estoy consiguiendo bastante coherencia. Es mucho trabajo en silencio pero lo hago con gusto.

Los proyectos de la chicas filósofas y la épica-fantástica de «El amor destruirá el mundo» los voy perfilando en ratos sueltos con boli y papel, pero aún falta para que me ponga en serio.
¡Terminé Suburbu! Y ya le he dado un par de repasos para dejarlo lo mejor posible. Ahora… pues no sé qué hacer. Lo mismo que con Chico. Y por mucho que digan que es mejor subir cosas a internet que dejarlas en un cajón, no veo gran diferencia si no hay un plan de promoción potente detrás.
No me gusta hacer públicos mis proyectos, pero quizá escribir de ellos aquí me sirva de algo, así que ahí van.
Hace unas semanas leí un artículo muy sencillo y claro de Ryan Estrada que contaba cómo conseguir trabajo como ilustrador/comiquero. Vi que no estaba haciendo bien algunas cosas y mi primera respuesta ha sido abrir un portafolio digno de ese nombre.
Ahora puedo ver mis trabajos preferidos de un vistazo y ver qué creo que me falta. De momento veo que necesito dibujar más ambientes, explorar ese estilo un-poco-más-realista y caracterizar mejor a los personajes. No sé si eso me dará más trabajo, pero definitivamente me hará más completo como dibujante.

Otra cosa que he estado replanteándome es la función misma de este blog. Lo he tenido cerrado un tiempo porque no me gustaba que se asociara mi nombre artístico con tantas notas de queja. Me da la impresión de que si alguien que no me conoce llega aquí va a pasar de mi trabajo porque a nadie le gustan los quejicas, ¿verdad? Aún así, he reabierto el blog sin eliminar nada porque no me gusta la idea de borrar cosas que he escrito con sinceridad. Procuraré publicar notas más útiles y constructivas, pero si algo me parece mal y creo que le puede servir a otras personas no debería callármelo.
Estoy haciendo algo que se supone que no hay que hacer: rehacer un cómic. No un cómic completo, sólo una parte de la primera temporada de El artista y la musa. Esa parte que es como un boceto porque aún no tenía claro el estilo ni conocía bien a los personajes. No voy a cambiar el webcómic, pero de cara a una versión «final» del cómic en papel creo que el estilo debe ser homogéneo.
Eso sí, no vale con darle un lavado de cara a las páginas que ya tengo. Hay unas elipsis bestiales y los personajes no están bien perfilados (aunque en las primeras tiras siempre salgan de perfil :P). Básicamente son dos cabezas parlantes, hay un abuso del cortapega tremendo, no hay diseño de página ni juegos visuales y no hay forma de situarse espacialmente porque no hay fondos. Le tengo mucho cariño a esas páginas porque son la base de una historia que me empuja a mejorar constantemente, pero no las veo en un cómic de papel junto al resto.
El artista y la musa es la historia de un dibujante perezoso y una chica muy… vital. Este minicómic habla de su convivencia, de sus tonterías, de sus sueños… 64 páginas de historietas inéditas que disfrutarás tanto si eres lector del webcómic como si no.
Puedes leer más sobre el proceso del cómic aquí mismo. La cubierta es cartulina a color y el interior papel offset en blanco y negro, en formato A7 (74×105 mm). Eso sí, es una producción artesanal: me lo han impreso y cortado en una copistería y yo he plegado y grapado. Un fanzine de toda la vida :)

¡Agotado! Copias vendidas: 54/54
Me lo acabo de leer y es genial. Un compendio de ideas muy bien plasmadas y me encanta que cada página es diferente, ninguna tiene el mismo estilo!
DR2K1, Dani Ruiz
Qué maravilla. No solo el envío fue rápido (más que rápido, RAPIDÍSIMO), sino que me ha sacado la primera sonrisa del día. Sin duda, a pesar de ser relatos cortos que no siguen una historia en concreto, no pierde para nada la esencia con el webcómic online. Una vez que empiezas no quieres dejar de leer. Y cuando terminas, quieres volver a leerlo.
Sigue leyendo en el blog de Paula Paw Cheshire (con fotos)
‘Vida Cotidiana’ es un cómic que convierte la rutina en algo mágico e imaginativo. Una pequeña pieza de arte que me alegra mucho tener en mi estantería.
Lee el resto en «¡EXTRA! Breve opinión de “Vida Cotidiana”, minicómic de Carlos Rioja.»
Dibujo sencillo, que varía en cada historieta con claras influencias del manga e historias divertidas que harán las delicias, sobre todo, de jóvenes enamorados.
Reseña en Blog de cómics
Más reacciones en Twitter Fotos de «Vidas cotidianas»¡El mini cómic es divertidísimo y super mono! x3
Machiself
De repente, un minicómic de El artista y la musa. Que, como dice el título, trata de la vida en común de esta pareja. Vida que no estamos viendo esta temporada porque están separados y que, al menos yo, echo de menos.
Empezó como una cosita promocional de 16 páginas para el stand de Subcultura en el Salón del Cómic de Barcelona. No llegué a tiempo, pero como le había cogido el gusto al formato seguí dibujando viñetas sueltas e historietas cortas. Así acumulé 32, 48… hasta 64 páginas. Aquí ya he parado porque es un número bonito y la grapa no da más de sí.
Ha sido un experimento en muchos sentidos: el pequeño formato (DIN A7), los grises en lugar del color, trabajar en silencio sin correr a publicar en internet… claro, porque lo voy a publicar en papel. Quiero saber qué se siente y también qué sienten los lectores al tener una buena dosis de El artista y la musa de golpe, sin las pausas de la publicación en la web.
Ahora quiero saber cuanta gente puede estar interesada en hacerse con una copia. Las vendería por 4-5 euros. ¿Qué te parece?
La foto muestra una maqueta impresa en casa del tebeo, no la versión final ;)
La semana pasada escribí sobre un rechazo. Esta semana ha tocado aceptación: he tenido varias pequeñas buenas noticias relacionadas con El artista y la musa:
Una buena cantidad de votos en los premios populares Listo de Oro. ¡Gracias a todos!
Una mención en una lista de diez webcómics en español. Que alguien seleccione mi tebeo para compartir lista con otros muchísimo más conocidos está muy bien.
Un nuevo fanart. Dios, ¡los adoro!
Sobre todo, el apoyo de mucha gente a raíz de lo del rechazo. ¡Muchas gracias!

Además mi fanart de La mascota del demonio es un conejo ha quedado segundo en el concurso y mi personaje Plantino ha sido el ganador del concurso de personajes del webcómic ¡¡Dibuja!!.
Así que guay, oye. Son cositas pequeñas, pero qué bien sientan :)
Al principio la serie se iba a llamar «La musa y el artista», lo que habría hecho justicia a la posición de los personajes en la tira: ella está casi siempre a la izquierda y él a la derecha. Pero me equivoqué al titular la primera página y lo dejé estar.
La primera página la dibujé un martes por la noche y la publiqué a la mañana siguiente. Tardé menos de una hora en dibujarla. Nada que ver con la 63.2, que me llevó ¡14 horas!
Las camisetas del artista siempre son grises excepto en la página 3.
Para la ropa de la musa me inspiro en chicas reales que veo por la calle y alguna vez echo un vistazo a lookbook.nu – por ejemplo, la ropa de la musa en la tira 59 está basada en la que lleva esta chica.
Yo no quería que la musa se desnudase demasiado pronto, porque parece un recurso fácil para atraer lectores. Pero ella sí quería. En la tira cinco. Y creo que fue el momento adecuado para hacerlo: si hubiera esperado más tiempo lo que habría forzado habría sido el tapamiento.
La primera vez que dibujé al artista y la musa de cuerpo entero y de frente fue en el primer extra, que sucedía cronológicamente entre las tiras 16 y 17 y fue también la imagen de hype en Subcultura durante un par de meses.
En julio convoqué un concurso de guiones al que se presentaron seis guiones. El primer premio fue para iago por «Helado», y los dos finalistas fueron Neyebur por «Revistas» y Menos_Grande por «Yo soy tu madre». Curiosamente, iago fue el único participante que no era usuario de Subcultura.
Escritas al final de la primera temporada de mi webcómic El artista y la musa.
Empecé a dibujar EAyLM porque tenía ganas de hacer algo como cuando era un crío, con desinhibición y entusiasmo. Llevaba años garabateando y planificando historias que no iban a ninguna parte y, precisamente, cuando dejé de especular, sucedió.
Una mañana de enero, estudiando en la biblioteca, vi a una chica que me gustaba. En cuanto llegué a casa la dibujé. Pensé en qué pasaría si le enseñaba el dibujo, y me imaginé la escena de la primera tira. Me reí y seguí a lo mío, pero el chiste no acababa de írseme de la cabeza. Tuve que dibujarlo. Cuando algo me bulle dentro tengo que dibujarlo para dejarlo ir.
Pero esta vez no fue suficiente. La musa del chiste acababa de nacer y no estaba dispuesta a perderse en mi limbo de personajes inutilizados. ¡Quería seguir viva! Y tenía mucho que decir, como el artista. Yo como autor no tenía excusa: se me ocurrían un montón de situaciones y chistes. Lo único que tenía que hacer era dedicarles un poco de tiempo y dibujarlos. Pero no se conformaron con una docena… llevamos juntos casi cien páginas y aún queda mucho por contar :)
Si algo he aprendido en estos seis últimos meses es que no hay nada como ponerme objetivos claros para ir avanzando con los proyectos. También que un proyecto creativo (qué aparatoso suena) tiene vida propia, y que está bien que sea así. En cualquier caso, voy a hacer un resumen de lo que he cosechado en este semestre.
La decimoquinta tira de El artista y la musa es la que más me ha costado terminar. En principio quería hacerla de tres viñetas, como todas las demás… pero no terminaba de funcionar, así que me fui a las seis. Y aún así creo que sigue sin funcionar del todo sin las tres viñetas de la próxima entrega. Pero es lo bueno de las series: cada página, cada capítulo no necesita ser un punto culminante. Hay puntos de la narración que forzosamente tienen que ser algo menos intensos para crear un ritmo.
Hablando de ritmo, esta semana vuelvo a publicar sólo el lunes y el jueves. La semana pasada conseguí dibujar cinco tiras seguidas, de lunes a viernes, y estoy bastante contento con ellas… pero cuando llegó el viernes estaba fundido. Además, no estoy seguro de que bombardear a diario a los seguidores de la tira sea lo mejor. Aún menos cuando esto es por placer. Tengo ideas para bastantes tiras más y no quiero quemarme, así que el ritmo de dos tiras semanales es perfecto, si no quiero que la Musa se coma el resto de mis proyectos.
- ¡Tú vas a comértelos! - Dice ella.
- ¡Pero están en el ordenador! En papel no tengo casi nada.
- ¡Más te vale que quepan en una memoria USB!
- ¡Glups!